Viajar en crucero
No es comparable el encanto que concita un programa de desembarcos en pequeños pueblos de pescadores con la expectativa que encierran los puertos de grandes ciudades. En otras palabras: un crucero es, por un lado, la travesía, y por el otro, lo que sucede en el barco, donde el viajero debe hallar, en el catálogo de opciones que se le ofrecen, las que sintonicen con sus gustos.

